7:30, la luna parecía una pegatina que sobre un cielo oscuro reflectaba la poca luz que le restaba.
Pero no era tan poca. Miré al fondo, buscando como días atrás la torre imponente y huérfana de la catedral pero... no la encontré, seguramente la luz de la luna me deslumbraba.
Avanzando me fijé en un cerro dirección sur cuya cima se encontraba iluminada... y la catedral seguía sin divisarse. En aquel cerro se desparramaba una arquitectura baja, anaranjada, pobre pero decente y sobre todo, eterna prueba del paso de sus pobladores por esta ciudad.
Y sobre aquella construcción laberíntica se posaba la luna, era muy fina, como una linea de rotulador fluorescente que pretende empezar una palabra con la letra C.
El cielo se iba aclarando conforme pasaban los minutos pero la luna seguía allí, imperturbable... como si nunca hubieran llegado los cristianos a la ciudad.
A los Reyes Católicos se les olvidó descolgarla del cielo...
Seguía aclarandose el cielo con las luces de los coches que iban de un lado a otro y, sin embargo, no se difuminaba mi pegatina amarilla.
La catedral seguía en el mismo sitio de siempre pero con la misma luz que sus "iluminados" dirigentes... mientras, la alcazaba y la luna dominando la ciudad...
De pronto, una linterna conserva la esperanza de los cristianos... San Juan sigue en su empeño de demostrarle a Málaga que forma parte de su historia, que ironía.
Llego a la ventana desde donde siempre mana la luz de mi vida, pero hoy, precisamente, estaba apagada. Le recé un Ave María, volví a mirar al cielo y allí estaba el arranque de mi origen... a ver quien le dice al rey Badis que Málaga es cristiana.
Almudena dijo
La Nocturnidad Versus el Día.
Porque si digo aquello de "matutino", me acuerdo de las patatas Matutano :|
17 Enero 2007 | 03:33 PM